Con el sistema de pedidos QR de SmartBar, cada mesa tiene su propio código. El cliente escanea, elige, pide — y el
pedido llega directamente a cocina sin que un camarero tenga que intervenir. Menos esperas, más rotación, más ventas.
El cliente apunta la cámara al código QR de la mesa. Sin descargar ninguna app. Sin registro. Abre directamente en el
navegador.
Navega por la carta digital con fotos, descripciones, alérgenos y precios actualizados en tiempo real. Filtra por categorías, consulta ingredientes o añade notas al pedido.
Confirma el pedido desde el móvil. En ese mismo segundo llega a la pantalla de cocina y queda registrado en el TPV. El camarero se entera al instante.
El problema más frecuente en hostelería: el cliente está listo para pedir y no encuentra al camarero. Con el QR de
SmartBar, piden cuando quieren, sin depender de que alguien pase por la mesa. Más satisfacción, menos frustración,
mejores reseñas.
Menos tiempo esperando para pedir significa menos tiempo sentado sin consumir. Los estudios del sector muestran que
los restaurantes con pedido en mesa reducen el tiempo de servicio hasta un 20%. Más turnos por servicio, más ingresos
con el mismo número de mesas.
Cuando el cliente pide solo, tu equipo deja de ser un recadero y pasa a ser anfitrión. Más tiempo para atender bien,
recomendar vinos, gestionar incidencias y garantizar una experiencia memorable. Con el mismo equipo, mejor servicio.
Una carta digital bien diseñada vende más que un camarero ocupado. Los clientes ven fotos, leen descripciones,
descubren sugerencias y añaden extras sin presión. La evidencia del sector es clara: el pedido digital aumenta el
ticket medio entre un 15% y un 30% respecto al pedido verbal.
Menos tiempo esperando para pedir significa menos tiempo sentado sin consumir. Los estudios del sector muestran que
los restaurantes con pedido en mesa reducen el tiempo de servicio hasta un 20%. Más turnos por servicio, más ingresos
con el mismo número de mesas.
Se agotó el pescado del día. Cambias el precio de la cerveza. Añades el postre especial del fin de semana. El cambio
aparece en todos los QR de todas las mesas en menos de un segundo, sin reimprimir nada, sin avisar a nadie. La carta
digital es siempre la carta real.